Queridos lectores y amigos, esperaba tener que tardar más tiempo en escribir un post parecido a este, en el cual os diera consejos de lo que hay que hacer cuando alguno de nuestros queridos amigos y compañeros, un perro, gato, etc, se ponen muy malitos y como debemos actuar.
Pero sobre todo como debemos de comportarnos y afrontar esa decisión tan difícil de tomar que antes o después se nos puede llegar a presentar. Supongo que algunos de vosotros ya se puede estar imaginando a que me refiero.
Si amigos me refiero a la decisión de tener que terminar con la vida de nuestra mascota. Se que en este tema hay muchas personas con opiniones diferentes. Habrá personas que estén en contra de sacrificar a un animal cuando el momento de su muerte esta cerca. Y otras personas, que pensaran que es inhumano tener a un animal sufriendo cuando no hay posibilidad de recuperación.
Lamentablemente yo siempre esperaba no tener que verme en esa situación, quería que mi perro muriera de muerte natural, y no tener que pasar por esa situación. Ya que en mi familia y entorno cercano he conocido a muchas personas que han tenido que tomar esa decisión. Y yo por supuesto no quería tener que pasar por eso.
Pero como sabemos hay cosas en la vida que no podemos plantear. Y desgraciadamente he tenido que pasar por ese momento, pero lo más duro para mi ha sido ver sufrir a mi perro, un amigo que ha estado conmigo durante 14 años. Yo he crecido con él y él conmigo
Hace unas semanas, de un día para otro se puso muy malito, le dio un infarto cerebral y poco a poco durante tres días, fui viendo como iba degenerando. Como iba dejando de andar, de comer, de beber, hasta que al tercer día mi veterinario me dijo que la recuperación era imposible.
Y me vi en la situación en la que que siempre había deseado no tener que estar. Tuve que decidir entre dejarle vivir lo poco que le quedaba sufriendo o dormirle para siempre y ahorrarle ese sufrimiento.
Después de pasar mi ultima noche con él, sopese que un ser vivo no se merece sufrir de esa manera y era mejor dejarlo ir.
Me lleve un berrinche increíble, estuve dos días sin comer, y recordándole a cada momento y sin poder olvidarme de él. Ha sido muy duro para mi. Tengo otros dos perros más y no se me apetecía ni siquiera bajarles a la calle.
Siempre pensé que como la gente dejaba de tener ganas de tener perros cuando su perrito de toda la vida se le moría. Ahora ya lo entiendo y también lo comparto.
Mi consejo para todos vosotros es que nunca intentéis plantear esa situación, lo que tenga que pasar pasará. Y nunca sabréis como os sentiréis hasta que no estéis en la situación en concreto.
Y lo más importante es que un animal no tiene derecho a sufrir, y las personas tampoco.



Posted in
Tags: