La llegada del cachorro es un acontecimiento muy especial en la familia. Nosotros debemos ganarnos el respeto del animal desde el primer momento. No se debe caer en el error de disculparlo cuando comete una travesura o falla en el comportamiento, sólo por ser un cachorro, ya que provocaría consecuencias en la personalidad del animal.
El respeto debe ser mutuo, puesto que nosotros también debemos considerar al perro sin abusar de su superioridad. Todo aquello que se le permita hacer al cachorro será más difícil de rectificar cuando sea adulto, ya que el perro lo habrá relacionado como correcto y cada vez acentuará más las malas costumbres.
Para ayudarnos en el proceso de educación o reeducación de nuestro perro podemos hacer algunas cosillas como estas teniendo siempre en cuenta que nosotros somos el líder de la manada, estas acciones pueden hacerse desde que tenemos al cachorro, así que tomad nota.
- El líder duerme donde quiere y no comparte su cama. Es contraproducente por tanto dejar al perro dormir en nuestra cama, o en sillas y sillones. Él debe considerar esos lugares como nuestros y debe respetarlos.
- El líder come el primero y lo mejor. El perro come luego del amo, en último lugar. Cuando hayamos terminado nosotros y la mesa esté recogida, llega el momento para que él coma. Es fundamental no darle de comer cuando el perro lo pida.
- El líder pasa primero siempre. Si observamos una manada de lobos o perros veremos que el líder va siempre el primero seguido del resto. Nosotros pasaremos siempre primeros por las puertas, pasillos, etc. Si queremos ir hacia algún sitio y el perro nos lo impide le indicaremos que se aparte o se levante si estuviese sentado o echado. Si no lo hace, lo apartaremos nosotros suavemente.
- Al líder siempre se le responde a sus demandas de afecto. No siempre que el perro nos demande afecto debemos dárselo. Es bueno que muchas veces lo ignoremos. No por ello va a sufrir. A cambio, cuando nosotros queramos, nos acercaremos a darle mimos.
- El líder siempre demuestra que es líder. ¿De qué sirve que el perro se siente o se eche cuando se lo mandan? Podría parecer un abuso inútil, una limitación de su libertad, pero no es así. Todo perro que, desde joven, aprende a sentarse y echarse, adquiere la buena costumbre de acatar la voluntad de quien está por encima de él. Estas órdenes básicas son especialmente útiles para evitar travesuras y tener el control sobre nuestro fiel amigo.
Si hacemos estas cosillas, por simples que son veréis como vuestro perro se comporta de otra forma, yo lo hago con los míos y la verdad es que para empezar a practicar con ellos se nota bastante. Siempre hay que empezar por las cosas fáciles y las que se hacen en casa son estas.



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